Don Guerino, la experiencia de enoturismo completa

Muy cuidados viñedos, una moderna planta de elaboración, el diseño de sus instalaciones que permite al visitante seguir todo el proceso de elaboración, y un flamante complejo enoturístico compuesto por tienda de vinos, auditorio, sala de degustación, restaurante y deeck panorámico con una privilegiada vista a las cadenas de cerros que componen la Serra Gaúcha, hacen que la empresa familiar de los Motter sea un punto obligatorio de visita para quien esté por la región.

Era domingo de Carnaval a las 11 de la mañana y la casa productora estaba llena. Hasta tuvimos que buscar bastante para encontrarle lugar a nuestra camioneta en el estacionamiento. Nos miramos con Andrea, y comentamos: “aquí, con tanta gente, debe de haber algo muy bueno!”

Y si bien ya conocíamos desde hace algún tiempo los vinos que Don Guerino elabora, e inclusive hasta habíamos visitado en un par de ocasiones esta vinícola, el propósito de esta nueva visita era la de conocer el nuevo complejo de turismo que la empresa inauguró hace tan solo unos meses, luego de la ampliación de sus instalaciones.

Atravesar la enorme puerta de madera y vidrio que da entrada al nuevo espacio y ya encontrarse con los dueños de casa es muy bueno. El Sr. Osvaldo (padre de Lucas, Bruno, y Maicom, este último también enólogo) junto de su esposa Salete dando la bienvenida a todos los que hasta allí llegan es más que un simple detalle. Es la pura presencia de los propietarios, que bien podrían haber mandado a fulano o sultano a dar la bienvenida, pero optaron por ser ellos mismos quienes estrechen la mano de quien los visita. Muchos dirán "es algo común". No señores, no es tan común. Recorran un poquito mundo fuera de Argentina, Brasil, y Uruguay, visiten bodegas por ahí, y comprobarán que no es algo tan habitual como creen. Ya en Chile es algo que raramente sucede.

En el video que sigue podemos ver la familia en pleno, y el amor que le ponen a todo lo que hacen, en cada detalle, en cada acción, y claro, en cada vino que elaboran....

Luego, ya dentro del gran local (porque es muy amplio de verdad) nos encontramos con Bruno (30) que es el enólogo de la casa, y con quien en varias oportunidades hemos conversado. Él se formo como enólogo en Mendoza (Argentina) más exactamente en la Universidad Juan Agustín Maza, en donde compartió estudios con, por ejemplo, Martín Rosés (de Bodega Rosés, Uruguay)

Un hecho anecdótico es que por aquel entonces Bruno utilizaba un "fitito" (Fiat 600) de color naranja para ir y venir de su casa en Mendoza hasta la casa de estudio. Hoy en día ese automóvil se puede apreciar dentro de la bodega (al lado de unos tanques de acero inoxidable) y además en la propia etiqueta de la línea de vinos Vintage, compuesta por Torrontés y Malbec, esta última variedad, de especial cariño para los Motter.

Bruno y su fitito, hoy en Don Guerino

Luego de recorrer la bodega guiados por el propio enólogo, con quien degustamos varias novedades (directo de barricas) que se vienen de aquí a poco, Lucas (su hermano menor y encargado del restaurante) nos dio la bienvenida e indicó la mesa en donde disfrutamos de un riquísimo almuerzo armonizado con 4 de los rótulos de la casa, y por si fuera poco, un excelente lemocello servido por el Sr. Osvaldo para poner punto final al opíparo momento.

Platos y vinos del almuerzo

Quienes estén por la región (Alto Feliz - RS, que es el nombre del municipio donde se localiza Don Guerino) no deberían dejar de visitar este hermoso lugar. Para tener una referencia: son solo 30 kilómetros los que separan esta vinícola de Bento Gonçalves, o sea, unos 30 minutos en automóvil. Y vaya que sí vale la pena dislocarse hasta allí, la experiencia además de sensacional, es completa!

Bruno nos cuenta que es Don Guerino


Mayores informaciones en www.donguerino.com.br


Texto y video con Bruno Motter: Sommelier Daniel Arraspide

Fotos: Andrea Fontes