Tintos de Tacuarembó, frutos de un nuevo terruño a ser descubierto

Areniscas es el nombre de un Cabernet Sauvignon y un Tannat de la excelente zafra 2018, dos ejemplares elaborados por el Enólogo Fernando Pettenuzzo para Domaine de L´Arvol, el emprendimiento de capitales franceses afincado en Paso Hondo.

Desde hace un siglo y medio, la vitivinicultura uruguaya se ha concentrado al Sur del Río Negro, donde cerca del 90% del viñedo nacional se cultiva. Al Norte de este río, que pareciera dividir al Uruguay en dos, se destaca la región litoral del Río Uruguay (formada principalmente por viñedos cultivados en los departamentos de Salto y Paysandú) y la frontera, en las cercanías a la ciudad binacional de Rivera - Livramento.

Fuera de estos dos concretos polos vitícolas, poco de habla en materia de viñedos y vinos nacionales en el Norte uruguayo. Sin embargo, y para fortuna de quienes amamos el vino, existen emprendedores que han soñado con nuevos horizontes y se han embarcado en la aventura de invertir en el descubrimiento de nuevos terruños, tal el caso de los propietarios de Domaine de L´Arvol, que eligieron al Departamento de Tacuarembó para su emprendimiento.

Con un viñedo localizado en las cercanías de Paso Hondo, plantado en un valle formado por dos cerros chatos, en suelos constituidos principalmente por arenisca (proveniente de la erosión de la roca de los propios cerros) en suelos extremadamente pobres y con muy buen drenaje, variedades como Chardonnay, Pinot Noir, Malbec, Cabernet Sauvignon, y Tannat, dan origen a vinos tranquilos y espumosos de marcado estilo gastronómico.

En este lugar "la amplitud térmica es de casi veinte grados, con días muy calientes y noches que llegan a ser muy frescas, con vientos del Oeste que ejercen poca influencia, dado que los dos cerros y una cortina de árboles localizada a unos mil metros del viñedo, minimizan la influencia del mismo" nos comenta Fernando Pettenuzzo, enólogo responsable del emprendimiento, que desde el comienzo del proyecto (en el año 2010) fue convocado por los inversores.


Areniscas Cabernet Sauvignon 2018

Se trata de un muy buen exponente de la variedad, algo poco frecuente de encontrar made in Uruguay. Concentrado color rojo con ribetes de juventud, perfume de frutas rojas bien maduras y de pimientos ahumados, dan paso a una boca repleta de fruta, carnosidad y sensación aterciopelada, donde aparecen notas de especias como pimienta blanca y un sutil anís estrellado. Especial destaque para el equilibrio entre cuerpo, taninos, y acidez. Muy buena armonía cuando se lo acompaña de un curry de cerdo con vegetales.


Areniscas Tannat 2018

Tinto de buena intensidad, rojo oscuro con reflejos violáceos, con aromas que recuerdan al membrillo asado, y a las ciruelas rojas. En boca se percibe de cuerpo medio, amplio en el paladar, con un leve toque terroso y a su vez mineral, notas que suman al conjunto, tornando este vino de una rica complejidad. Destacable la sedosidad de sus taninos, bien redondos y sin aristas. Lo degustamos al lado de unos hígados a la tela asados, y de una panceta parrillera, haciendo muy buen maridaje con ambas preparaciones.


Un blend tinto (que aún no probamos) complementa la línea Areniscas, y de acuerdo a lo que se nos comentó, se estima que entre los meses de julio y agosto se lanzarán dos nuevas etiquetas, un Pinot Noir y un Chardonnay de la cosecha 2020.

Ambas etiquetas comentadas estarán disponibles (junto a otras elaboradas por la empresa) a partir de este sábado 16 de mayo en la importadora Vinos del Mundo (Montevideo y Punta del Este)


Texto: Sommelier Daniel Arraspide