Tres vinos blancos para disfrutar durante esta Semana Santa 2020

Un blend de la D.O. Ribeiro con influencia marítima, fiel a sus raíces gallegas; un aromático y muy frutado Pinot Grigio cultivado cerquita del mar Adriático en Italia; y un Tokaji seco de Furmint, muy complejo que refleja el potencial del vino húngaro. Tres blancos, de tres terruños européos, con tres platos ideales para consumir en estos días, meditando copa en mano.

De que los uruguayos (o por lo menos, la mayoría) vive de espaldas al mar cuando se habla de cultura gastronómica, no es ninguna novedad. Sin embargo, en esta semana, más que por creencias religiosas, por costumbres que muchos ni saben por que se practican, el consumo de carnes rojas disminuye y el de pescados crece (por lo menos durate el Viernes Santo)

Oportunidad ideal (sobre todo este año en que se sugiere no viajar) para probar algunos animalitos marinos, combinados con vinos no tan habituales. Basados en eso, hemos seleccionado tres vinos blancos importados por Iberpark, etiquetas que se pueden adquirir en cualquiera de sus tiendas, comprar on line, o solicitar de forma telefónica. Veamos de cuáles se trata....


Finca da Capela D. O. Ribeiro de Grupo Reboreda Morgadio ($ 468)

Vino español elaborado en base a uvas Palomino combinadas con algunas de las variedades típicas preferidas por el Consejo Regulador de la región (Treixadura, Torrontés, y Godello) en la D. O. más antigua de Galicia. 

Vino de color amarillo con reflejos dorados, aromas que recuerdan a frutas como manzanas rojas y ciruelas amarillas, toque vegetal de pradera, y fondo dulce de especias. En boca se manifiesta con volumen medio, fruta muy franca, buena frescura y agradable final. Muy recomendado con empanada gallega (o la típica "tarta de atún" elaborada en Uruguay) Para beber en el entorno de los 10 grados.


Fantini Farnese Pinot Grigio 2018 de Farnese Group ($ 549)

Producido en Ortona (Centro-Sur de Italia) este blanco varietal 100% Pinot Grigio (Pinot Gris) procedente de un viñedo de grandes dimensiones, es un vino que seduce por ser muy directo. Coloración verdosa pálida, muy límpida y brillante, perfume de frutas cítricas donde se destaca el limón verde, y las flores de azahar, con entrada algo dulce, desarrollo medio en el paladar, y final de acidez firme. 

Un muy buen ejemplo del potencial varietal de esta cepa elaborada en su versión joven y fresca, reflejada en un vino descontracturado y franco, sin maquillajes. Muy bueno con unas croquetas de pesca blanca y salsa bechamel. Para beber bien frío a unos 5 - 6 grados.


Oremus Tokaji Dry Mandolás 2011 de Grupo Vega Sicilia ($ 1.800)

Hungría se caracteriza por la elaboración de vinos dulces de cosecha tardía, sin embargo, en este caso estamos frente a un vino seco, elaborado dentro de la región delimitada de Tokaji. Expresión al 100% de la variedad de uva Furmint, cultivada en suelos de origen volcánico, donde la mineralidad está muy presente. Con un cultivo algo superior al de Uruguay (unas 7.000 hectáreas en total) los viñedos de Tokaji fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2002, siendo la primera Denominación de Origen vinícola del mundo a ser delimitada como tal. 

El vino en cuestión luce una coloración amarillo dorado sin signos de oxidación (teniendo en cuenta su edad superior a los ocho años desde que fue vinificado) Sus aromas son muy complejos, apareciendo primero la fruta cítrica pasada y los tonos a combustibles fósiles, que luego dan paso a las frutas confitadas como a cáscara de naranjas y limones, flores como la retama y a especias orientales. En boca es gordo, glicérico (casi oleoso) y de paladar bien amplio, dejando un recuerdo de acidez largo, pero para nada agresivo. Unos raviolones de bacalao a la crema, bañados en salsa de verdeo le hacen una óptima compañía. Para beber en el entorno de los 10 - 12 grados en una copa de buen volumen.


Adquiera estos vinos en Iberpark www.iberpark.com


Texto: Sommelier Daniel Arraspide