Viña Edén, vivir la experiencia en la bodega enclavada en el Cerro Negro

19.02.2021

A la amigable construcción - que desde lejos puede pasar hasta desapercibida con el medio que la rodea - localizada dentro del propio Cerro Negro (en el Departamento de Maldonado) se llega por la panorámica y sinuosa Ruta 12. Una vez dentro del establecimiento, se contemplan cuidados cuadros de viñedo conducidos en espalderas, y un camino que los surca subiendo la falda del cerro, hasta llegar al edificio revestido en acero corten desde donde se pueden visualizar algunos de los paisajes vitivinícolas más bonitos del Uruguay. Llegamos a un lugar donde todos los sentidos se configuran para vivir una experiencia completa, que va más allá de solamente beber excelentes vinos.

Propiedad de los brasileños Mauricio Zlatkin y su esposa Rosane, Viña Edén inauguró sus instalaciones en el verano del 2016 - 2017 cuando sus primeros vinos (elaborados en la zafra 2015) recién salían a la luz. Pero Mauricio y Rosane no querían ofrecer solamente vinos a quienes visitaran el lugar, sino que se propusieron también contar con un lugar bonito, acogedor, y a la vez funcional en el que servir sus etiquetas, para así mostrar que el secreto está en el origen.

Aquí la piedra abunda, y no se trata de cualquier tipo de piedra, sino de la piedra natural que allí toma el terreno ondulado, que en determinados puntos se destaca con cerritos, dando formación a sierras. Esa conjunción de suelo y clima está muy presente y marca como a fuego los vinos de Viña Edén, y estos son los dos factores (que sumados a la mano del hombre) moldean y dan vida a un tipo de vitivinicultura con influencia marítima-oceánica bastante acusada en las etiquetas que allí se elaboran.

Etiquetas que al ser degustadas, son como la cereza sobre la torta, en una experiencia sensorial que contempla un paisaje que enamora, el silencio que da la pauta de estar lejos del ruido ciudadano, el perfume de platos de una cocina con fundamento, el sabor de lo local que se produce in situ, y el tacto de vinos con carácter y de taninos aterciopelados que invitan de inmediato a un segundo trago.

Y si bien la cartera de productos producidos por la empresa en la actualidad es amplia, contemplando elaboraciones con no tantas variedades: Chardonnay, Pinot Noir, Merlot, Marselán, y Tannat (las cinco cepas principales que vinifican) se puede encontrar una interesante diversidad de etiquetas.

Desde vinos jóvenes (línea Pueblo Edén) pasando por la línea Viña Edén (columna vertebral del portfolio) con vinos en algunos casos barricados y en otros casos sin madera (como por ejemplo un estupendo y mineral Chardonnay, o el Tannat Cemento, un tinto que es vinificado y criado en grandes piletas sin recubrimiento de epoxi) que se reparten entre los tipos blancos, rosados y tintos, elaborados como tranquilos y espumosos, a los que inclusive se suma un licoroso al mejor estilo Port Wine.

Abrir, sentir, disfrutar....

Para nuestra selección de vinos, hemos optado por degustar, describir, y disfrutar de un espumoso natural con la entrada, seguir por un blend tinto con el plato principal, y completar la degustación con un licoroso de Tannat. Lo que sigue a continuación es un resumen de nuestra experiencia personal....


Viña Edén Método Tradicional 3D Sur Lies

El Uruguay de los vinos espumosos pareciera despertar a pasos cansinos, pero despertando al fin, descubriendo que hay un nicho de mercado para este tipo de productos especiales.

Destapador (del tipo tapa corona) en mano - luego de haber enfriado la botella durante varias horas en heladera - procedemos, no sin cierta ansiedad, a destapar la elegante botella esmerilada. Con mimo y cuidado servimos las copas. Una vez el líquido es apreciado en el cáliz, se lo percibe de un leve amarillo verdoso bien bonito, con algo de turbidez (normal por tratarse de un espumoso con levaduras en botella) y con abundantes e inquietas burbujas ascendentes.

Perfume de flores blancas, frutas cítricas, algo de cáscaras confitadas de naranjas y tostada de pan brioche con manteca. La compleja y rica nariz nos anticipan una buena experiencia en la boca, donde encontramos volumen y cremosidad, excelente acidez, y largo de paladar extraordinario. Estamos frente a un producto sublime, de los que no es tan frecuente encontrar en el día a día.

El enólogo Marcelo Breganti nos informa que "este espumoso natural está compuesto por 85% Chardonnay, más un 15% Pinot Noir, utilizando solo el mosto flor cuvée; encontrándose en su forma más pura, sin degüelle, con levaduras en suspensión, sumando una nueva dimensión al paladar".

El maridaje en este caso se dio con una selección de rolls de salmón y atún rojo con vegetales diversos, además de gyozas cocinadas al vapor (y luego salteadas en manteca clarificada) rellenas de frutos de mar, resultando en una armonización digna de destaque.


Viña Edén Cerro Negro Blend Gran Reserva 2017

Con una coloración rojo-violeta intensa y destellos rojo picota, donde se destacan perfumes a fruta silvestre bien madura, especias finas y membrillos en almíbar, es un vino que muestra una de sus mejores caras por el lado de la concentración y la complejidad.

En la boca se manifiesta con mucha fruta, músculo y carnosidad, revelándose más y más trago a trago. De taninos presentes y bien redondos, es un vino que si bien se encuentra en un muy buen momento para ser bebido, seguramente ganará algo más de complejidad con la buena evolución que pueda sufrir la correcta guarda durante los próximos dos a tres años.

Este tinto se compone de las variedades Tannat 50%, Merlot 30%, y Marselan 20%. Un porcentaje maduró en barrica de roble francés durante 18 meses, y otra parte en vasijas de hormigón. Se embotello sin filtrar luego del segundo invierno (octubre de 2019) esperando una adecuada clarificación natural.

Lo servimos en un decanter, cuidando su temperatura de servicio (que siempre osciló entre los 15 y los 17 grados) maridándolo con unas costillas de cordero (con sal marina) a las brasas de leña de monte, perfumando en los últimos cinco minutos de cocción con ramas de romero debajo de la parrilla y sirviendo la carne junto a papines asados. Una combinación vino-plato simplemente sensacional.


Viña Edén Licor de Tannat

Descorchar esta botella, servir su contenido en copas medianas, y sentir el perfume a las uvas pasas muy presentes en la nariz, es un verdadero placer. Luego, probar el denso líquido en boca, apreciar su dulzura natural, y a su vez percibir la acidez equilibrando el azúcar, es una segunda muy buena impresión.

Los uruguayos (y nuestros vecinos sudamericanos) somos "dulceros", no sabemos si tanto como los portugueses (y los ingleses) que son los responsable de que los Vinhos do Porto (en castellano Oporto) existan, pero que gustamos de un rico postre o sobremesa no hay dudas. Y este tipo de vino es ideal para ese momento de las comidas.

Pero en esta oportunidad (luego de un almuerzo tan abundante) quisimos cambiar, rompiendo el molde, y el maridaje se dio por el lado de los humos, con un charuto (puro) Dannemann Robusto Santo Antonio (hecho en Brasil) que con su perfume potente y algo cítrico, puso punto final a un almuerzo (no así al disfrute) muy bien regado a vinos.

La bodega nos informa que se trata de "una elaboración cuidadosa, siguiendo las técnicas de Oporto, con una fermentación parcial del mosto, que permite fijar los aromas, brindando elegancia y finesa, para luego fortificar con alcoholes refinados, manteniendo así los azúcares naturales de la uva".


De viernes a domingos al mediodía....

Ahora si el plan es salir en pareja, con amigos, o en familia, una excelente opción es poder conocer (o volver a visitar) Viña Edén, para así vivir la experiencia en el mismo lugar donde nacen estos vinos. Visitas guiadas, degustaciones dirigidas, actividades especiales en diferentes épocas del año, y almuerzos en la terraza o restaurante panorámico de la bodega, pueden ser coordinados - efectuando reservas - a través del teléfono (+598) 92 552 300.


Mayor información sobre Viña Edén en www.vinaeden.com


Texto: Sommelier Daniel Arraspide

Fotos: gentileza de Viña Edén