La estación de las flores pide vinos ligeros, que se puedan consumir frescos, acompañados (o no, pues se los puede beber como aperitivo) de platos livianos, una picada, o de un simple sándwich. Para aquellos consumidores que solo beben tintos, o para quienes aprendieron a disfrutar de toda la gama sin importar el color, aquí les dejamos esta lista...